EL ARMÓNICO DE COMPAY SEGUNDO

Cuba es conocida en el mundo entero por su rica, variada y larga tradición sonora. Muchos de sus músicos han marcado pautas dentro y fuera del país. Uno de ellos es Máximo Francisco Repilado Munoz. Cuarto hijo de una familia campesina sin antecedentes musicales, Compay Segundo*, como después se le conoce, nació en el poblado de Siboney, cercano a la oriental ciudad de Santiago de Cuba, adonde se traslada su familia cuando contaba 9 anos de edad. Muy pronto aprende los oficios de tabaquero y barbero, los cuales no le impidieron asistir a algunas clases de solfeo y clarinete, y convertirse en un precoz tocador autodidacta del tres y la guitarra, instrumentos de los que cogió las características que más le convenían, para inventar su inseparable armónico.

No obstante, la más intensa escuela de Repilado fue sin duda su inmersión en la vida bohemia santiaguera de los anos veinte en adelante, impregnada por los más connotados trovadores de Santiago de Cuba, desde Sindo Garay hasta Matamoros, quienes advirtieron enseguida que el “muchacho”, tocaba con destreza “una guitarra rara” (armónico) y era portador de una voz segunda cuya expresión y recursos, la harían, con los anos, verdaderamente legendaria. A inicios de los anos 30 del siglo anterior, el Cuarteto Cubanacán, se convierte en la primera formación donde Compay dio riendas sueltas a la sonoridad de su armónico.

Cuando Repilado crea el armónico en 1924, su idea era formar un instrumento nuevo con el tres y la guitarra, o sea, una guitarra con octavas, con una séptima cuerda al medio. En una ocasión, Compay senaló que desde joven le preocupaba el salto armónico entre el tres y la guitarra: El tres no da las notas naturales, sino por octavas, entonces busqué la forma de ampliar los sonidos, utilizando siete cuerdas; el armónico es una creación mía y se trata de una guitarra de seis cuerdas y otra que repite la nota sol para lograr más armonía… Yo decidí crear un armónico de siete cuerdas. Consiste en una guitarra con seis cuerdas y repito la cuerda sol, para lograr un sonido más armónico. De ahí su nombre de armónico… Compay también tocó la tumbadora y el bongó, y fue pionero en introducir un conjunto de clarinetes como acompanante esencial en las agrupaciones soneras.

La leyenda de Compay Segundo -falleció el 14 de julio del 2003 en La Habana a la edad de 95 anos- cautivó a todos los públicos, no sólo por su aporte al pentagrama musical cubano, sino al establecer una marca sin precedentes: fue el cantante en activo más veterano del mundo, y al mismo tiempo, quien después de los 90 anos de vida ofreció el mayor número de conciertos -en más ciudades y países-, y vendió la mayor cantidad de discos después de cumplir esa edad. Su grandeza se completa con un catálogo autoral de más de 100 piezas entre guarachas, boleros y sones. Compay compartió escenarios con grandes de la música cubana y universal, alcanzó su momento cumbre cuando logra el Premio Grammy, con el disco Buena Vista Social Club, en 1997, dentro de la categoría de tradicional.

* Según palabras del propio Repilado… “El nombre de Compay vino después, en 1942… Me hice Compay Segundo por mi voz, porque soy barítono. ?Por qué Compay? Porque es costumbre en Oriente que los amigos se saluden así. Entonces formé el Dúo Los Compadres donde la voz prima era Lorenzo Hierrezuelo y yo era la segunda voz, de ahí el Compay Segundo".