RSF Y MÉNARD INVOLUCRADOS EN UN ESCÁNDALO DE CORRUPCIÓN
POR JEAN-GUY ALLARD / GRANMA / 11 abril 2008
Reporteros Sin Fronteras (RSF) mantiene un silencio absoluto desde hace varios días acerca del escándalo de corrupción que rodea a una de sus principales fuentes de fondos en EE.UU., el Cuban Freedom Center, del ex agente de la CIA Frank Calzon, amigo personal del Secretario perpetuo de la organización francesa, Robert Ménard.
El vocero de Bush, Scott Stanzel, reveló hace unos días que el caso de Felipe Sixto, un asesor presidencial para los temas de Cuba y Puerto Rico que trabajó durante anos con Calzón, ha sido transferido al Departamento de Justicia después de que se descubriera que el funcionario público estaba implicado en actividades de desvío de fondos.
Ménard recibe desde hace muchos anos generosos subsidios de la organización de Calzón, con quien mantiene una relación amistosa.
El uso indebido de fondos provenientes de la United States Agency for International Development (USAID) fue detectado a finales de enero del 2008, según confesó Calzón en declaraciones públicas en las cuales niega desesperadamente su responsabilidad en las actividades criminales de su ex brazo derecho.
Según AP, Sixto dejó su puesto en la organización de Calzón y se incorporó a la Oficina de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca como asesor especial del Presidente en julio último y "tenía como misión el servir de enlace con funcionarios hispanos, grupos indios y legisladores de los estados en asuntos como lo relacionado con Cuba, Puerto Rico, la sanidad, cuestiones laborales o el medioambiente".
Hasta ahora, Calzón se abstuvo de explicar por qué Sixto, que hasta entonces era su colaborador más indispensable, aceptó repentinamente alejarse de su organización el verano pasado.
EL GAO YA HABIA PUESTO EL DEDO EN LA LLAGA
Radicado en Washington, el Cuban Freedom Center pretende pasar por una "organización no gubernamental" dedicada a promover "los derechos humanos y la transición a la democracia" en Cuba.
Sixto, un cubano de Miami radicado en Frederick, Maryland, mantiene relaciones asiduas con miembros conocidos de la mafia cubanoamericana.
RSF posee en la Florida fuertes lazos con individuos identificados por el propio FBI como terroristas y con grupos que apoyan abiertamente el terrorismo contra Cuba.
"Nadie en estos momentos en el Cuban Freedom Center está relacionado y estoy seguro de que nadie (más) se involucró o está actualmente involucrado en esas actividades", juró Calzon a la AFP. La agencia francesa afirma en un cable que la organización de Calzon y Sixto envía a Cuba "miles de libros, computadores portátiles, radios de onda corta y medicinas".
Sin embargo, una investigación del General Accountability Office (GAO) una oficina de auditoría del gobierno federal, determinó en un informe de 50 páginas publicado hace unos meses que muy poco de las decenas de millones regados por la USAID con el tema Cuba llega efectivamente a la isla.
Un número importante de organizaciones parasitarias de la "disidencia" de Miami se llevan esta fortuna a su llegada a la Florida.
Más del 95%, es decir, casi la totalidad, de los 65.4 millones del presupuesto Cuba de la USAID analizado por el GAO fue atribuido "en respuesta a propuestas no solicitadas", sin licitaciones, revelaba el reporte.
Entre los grandes beneficiarios de esta operación de translatose encontraba Cuban Freedom Center, de Calzón, que engulló más de 5 millones entre 1996 y el 2005.
Como si no fuera suficiente, la USAID subsidia también a la National Endowment for Democracy (IRI) y a la International Republican Institute (IRI), otros dos proveedores de RSF.
No es por gusto que Robert Ménard mantiene una oficina en Nueva York y dispone de una firma contadora en Virginia, a unos minutos del búnker de la CIA, además de una cuenta bancaria norteamericana a la cual sólo él tiene acceso.
CALZON, UN EX TERRORISTA DEL GRUPO ABDALA
Al final de los anos 60, Frank Calzón, entonces agente especial de la CIA, fue dirigente del grupo terrorista Abdala, ligado al mal llamado Frente de Liberación Nacional de Cuba (FLNC).
Calzón pasó luego a ser director ejecutivo de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), desde su creación en 1981, bajo orientación de la Casa Blanca de Ronald Reagan. Una organización conocida por su apoyo a las actividades criminales del terrorista Luis Posada Carriles.
A partir de 1987, pasa a la organización derechista Freedom House para luego crearse una organización propia, el Cuban Freedom Center, de inmediato subsidiada con 400 mil dólares por el Gobierno de Estados Unidos.
Ménard conoció a Calzón hace anos por intermediario de Otto Reich, un alto funcionario norteamericano nacido en Cuba de padre austriaco.
Durante anos, Robert Ménard negó su relación con Calzón.
En marzo del 2004, Ménard y Calzón se presentaron en público juntos, con una conocida mercenaria de Miami, Silvia Iriondo, en una reunión con diputados europeos, propiciada por los socios de José María Aznar en la Unión Europea.
En mayo, Calzón se embolsaba cinco de los 34 millones que Bush asignó en el marco de su plan de anexión de Cuba. Reporteros Sin Fronteras se garantizaba entonces parte del pastel.
Sin embargo, hubo que esperar hasta un foro en Internet del semanario francés Le Nouvel Observateur, el 22 de octubre del 2004, para que el capo de RSF reconozca por fin abiertamente su vínculo con el ex agente de la CIA.
Mientras desarrolla en Francia campanas mediáticas que lo identifican a sectores progresistas, el dueno de RSF obedece a orientaciones bien claras de la inteligencia norteamericana. Lo que explica por qué se mantuvo callado hace poco cuando importantes medios progresistas como la página web rebelion.com y la Agencia Bolivariana de Información han sido censuradas por varios proveedores de internet en Suecia y otros países de Europa.
Frente al escándalo Sixto-Calzón, Ménard ha preferido evitar el tema, mientras realiza en Europa ruidosas campanas contra China, con la colaboración de la prensa francesa, propiedad de las mismas grandes fortunas que lo subsidian.
Sin embargo, en Miami, ya se cuenta que el caso Sixto es apenas la punta del iceberg y que nuevas investigaciones pudieran pronto revelar otros escandalosos capítulos de la guerra sucia contra Cuba realizada desde hace 50 anos por el gobierno de Washington.